Parásito
Caminaba en soledad, cuándo me encontré con un parasito alojado
en mí, quien se alimentaba de deseos, pesadillas, dolores, y mis amores.
Acurrucado en la orilla de mi ser, se dirigía a mí en busca
de alimento, y sus mordidas se mecían en el calor de mi vientre.
Comprendí la gracia de sus manifestaciones y me sumergí en
la pasión de escucharle desde mi interior.
Conversé con aquél parasito tan necesitado de calor, y su
angustia me pesó tanto que preferí unirme a su letanía, ajena a todo ser.
Cuando volví en mí, me di cuenta que me había consumido
lentamente y que no había menor pesadez que el haberme dejado envolver por sus
artimañas lastimeras…
Me había enamorado de él, y tan tardíamente intenté
despertar que en realidad ya no lo pude hacer…
Viví en el sueño de todo hombre, en la pesadilla de toda
mujer.
Intervine de maneras poco ortodoxas, y tan obsoletas, que no
persuadieron en absolutamente nada, al nuevo poseedor de mi alma.
¡Oh cuán ingenua fui! Sin embargo, siempre hubo una manera
de salir… sólo que yo no la vi.
-kdr
No hay comentarios:
Publicar un comentario