Algo más para dar
Rutina, rutina, rutina. La marea se alza y tu aquí.
Rutina, rutina, rutina. El aire embravece las montañas y tu aquí.
Rutina, rutina, rutina. Las sales se mezclan con el calor de los volcanes, y tu aquí.
¿Qué esperas gran soñador?
Los cimientos seguirán hasta derrumbarse; la naturaleza marchitará sin tu ausencia.
Calmada es la arena que se posa en el vaivén del tiempo, y las dulces melodías de los rincones de sumergidas sirenas, se mezclan en una antología de carbón y miembros.
Dulces de colores y bebidas de sabores, que simple es la imaginación del hombre.
Bellos artistas llegan a estos los puertos y se pierden en esta la simple incomprensión.
Rutina, rutina, rutina. Dulce seguridad, me estremece tu bienestar.
Rutina, rutina, rutina. Cuanta abstinencia habita tu mundo.
Rutina, rutina, rutina. Presente armonía que rueda en los vacíos corazones de los árboles cantores.
Tientas a tantos hombres de poseerte, mientras pocos abren sus ojos y huyen de tu miseria.
¿Qué podrás ofrecer, si tan seca y vacía estas?
Dulce niña, de ojos miel, el mundo ha dado la espalda, y tu te aferras en su vanidad. Que vaga esperanza te corroe…
-kdr
Muy mal :S
ResponderEliminarA mi me parece lo contrario, muy bien. Sólo tarde o temprano aprenderás a usar las etiquetas, te lo digo desde ahorita. Me gustó :)
ResponderEliminar