A ti:
Más grato que
haberte conocido, se vuelve el poco tiempo que te he tratado. Ha sido un pasmo en
mi vida, se detuvo el tiempo, el aliento y el espacio…
Ignoré la forma de ver
las cenizas de lo que conocía como mi estadía en esta ajena tierra, y sí,
llegue a conjuntar cada acción en una alegoría de pensamientos y grandes
emociones.
Es un poco
complejo, y un tanto inútil… pero se me antoja tan sencillo como la rabia de un
atardecer. Ese ardor profundo que se manifiesta cada mañana en mi alma, al menos
en mis últimas y las más aletargadas.
Aprendí lo que
sería mentir, descubrí que es fácil vivir, lo complejo del soñar, y lo pesado
de ambicionar.
Tal vez un poco de
dolor el verte partir, si es que lo pudiera hacer, pero ese tiempo nada
cambiará a lo que me consideré…
El presumir combina
un poco con el egoísmo que yace en mí, aunque no es tanto la verdad, -sólo lo
suficiente como para no dejarme de los demás-.
Lo único que quería
decir es que no se como llamar a ese conjunto de sensaciones, las cuales
alteran mi corazón produciendo adrenalina, que al llegar a mis manos se enfrían,
se humedecen, y mis acciones se vuelven torpes mientras que los pensamientos
giran y se agrupan amotinándose entre si.
Sé que no es amor,
porque no sería capaz de distinguirlo, inclusive teniéndolo presente, ¿Qué
podría amar si no tengo nada más que una cara y un recuerdo…?
No pido que me
ames, -si gustas hacerlo será un gusto, alimenta mi orgullo -, pero sí, el que
no te alejes dejándome con ese recuerdo el cual podría deformar hasta
convertirte en parte de mi propiedad, y así una obsesión alcanzar.
Quiero aprenderte
de mil maneras, y reconocerte en cada una de ellas, saberte parte de la vida y
entenderte en la complejidad de mi ser.
¿Y por qué no
tenerte y hacerte mío, mientras tú juegas a ser esa fiera que no se deja domar
por banalidades? Aquellas que suelo juntar y ponerlas en peso conforme a mi
experiencia…
Oh sí, que
complicado es ser yo, cada día, todos los días, ja ja en realidad no.
Me gusta ser
compleja contigo, aunque quiero aprender a serte sencilla, nótese que hay un
peso diferente en esta palabra que difiere de ser fácil. No lo soy. ¿Recuerdas soy
complicada?
Es donde te digo, “Hola
persona que me era indiferente”, y aquí es donde contestas, “¿Te soy
indiferente?”
No, no lo eres,
podría escribir muchas cosas… pero solo me interesa que te enteres de una.
Déjame quererte,
tal vez no amarte, pero el sentir la ironía de huirme de todo lo que siempre me
sigue.
Déjame saber que es
el dolor. Ya que soy masoquista y prefiero escucharme arrepentir para días
después decirme que hice todo bien.
-kdr
No hay comentarios:
Publicar un comentario